Impermanencia

(Read english version HERE)

Hola gente! Hace tiempo que no me pasaba por aquí. Voy a intentar cuidar un poco este rincón, ya que, visto lo visto, no se cómo van a ir las cosas en cuanto a redes sociales. También quiero dejar un registro de cositas que pasan, en mi vida, en la casa, en las redes. Mi rinconcito de contaros las vainas, que ahora comparto con la contadora de historias Mimi, mi socia y amiga de años. Así que si queréis desacelerar un poco, aquí os damos la bienvenida. Os traeremos nuestras movidas y cosas guays.

Hace tiempo nos llegó esta gatita, que es un terremoto, como son los gatitos bebé cuyas prioridades son comer, jugar y dormir. Unos chavalines la encontraron y andaban buscándole un hogarcito. Les comenté la realidad: “mira no puedo quedármela, pero puedo ayudaros a buscarle una familia”. Que yo confío aunque sea un poquito en la comunidad, tengo fe en que reunir gente en las redes sociales no sirve solo para el autobombo, mimar el ego y vender, sino para compartir, aportar y hacer el bien.

Y así fue. Como no sabía dónde iría a parar la pelusa, apenas más grande que un pie, la acogimos para asegurarnos que todo salía bien. Es la época de camadas, las protectoras están desbordadas de gatitos bebé y lo mínimo que puedo hacer es solucionar estas cosas por mi cuenta para colaborar (porfavor, no puedo dejar de hacer énfasis en esto: no compréis, adoptad)

Y donde hay criaturas hay alegría. Un poco de estrés también, por qué no decirlo, pero fue agradable (y agotador!) volver a ser mami gatuna de bebés.

Raspilla, nuestra perrita bebote grande, quería ser su amiga todo el rato pero claro, con las hechuras que tiene la perra, la gatina no veía con buenos ojos que un bicho gigante se acercara. Y aún así, no paraba de provocarla porque bueno primero está jugar y luego ya lo de la supervivencia si eso. Fue muy bonito verlas trasegar juntas e intentar jugar desde sus diferencias.

Y por fin encontramos un hogar para la pelusa revoltosa. Su nueva mami ya la está consintiendo y mimando como es menester. Sin duda, toda la atención y cariño que demandaba y que yo apenas podía cumplir, la merecía. Esperamos que se hagan muy felices juntas.

Todo fluye, todo pasa. Y yo tengo la sensación no de fluir sino de ser arrastrada por el torrente de una corriente corrosiva e insostenible en el tiempo. De redes cuyas prioridades consisten en consumir rápido, usar y tirar. Incluída la creatividad.

Imagino que habréis visto a uno de los jefes de IG decir que Instagram ya no es una app para fotografía. Amigo, cada uno se folla su trabajo como quiere y una app no va a ser menos, faltaría más. Pero que vuestro logo esté basado en una cámara analógica, que hayáis hecho negocio para llegar hasta aquí con nuestras fotos y llevéis tiempo mermando su relevancia en Instagram para ahora salir por bulerías es una tomadura de pelo. Me parecían añadidos guays las funciones de vídeo la verdad, y los Reels son muy apañaos. Pero de ahí a darle prioridad a los vídeos porque quieres ser Tiktok… no se eh. Hacer competir unas apps que no eran iguales es como hacer correr a un caballo contra un perro.

Captura de Ft.com

El caso es que todas las redes sociales cambian, eso es así. Sería guay que al menos no fingieran que le importan sus usuarios.

Hace tiempo decidí llevar mi propio ritmo porque me iba la salud en ello. Me resulta imposible (y me consta que no soy la única) seguir esa marcha para mantener a la gente interesada, que es justo lo que proponían. Antes me lo pasaba genial en Instagram. Ahora he llegado a estar semanas sin postear. Y es una pena, echo de menos esa red social evocadora en la que llegábamos a darnos los buenos días y verlo a tiempo casi real.

Habrá que ver a dónde se dirige todo esto. Mi intención es seguir compartiendo fotos, algún vídeo esporádico, que todo sea más auténtico y fluir más acorde a mi ritmo. Crear menos, pero con más calidad. En esta época de deshumanización, prisa y otredad, quiero aprovechar las rrss para mostrar que detrás del trabajo hay un ser humano y que todo lleva su tiempo. No agobiarme con estadísticas. No puedo, no quiero seguir corriendo sin aliento en una carrera que nunca podré ganar. Me gustaría seguir sintiendo parte de lo que me estimulaba Instagram a cuidar las pequeñas cosas. Quiero seguir amando mi trabajo, y cuidarme en el camino. No va a ser bueno para el negocio ir más despacio, pero será bueno para la persona que hay detrás y, sinceramente, cuidar a las personas que trabajan siempre da buen resultado, aunque eso no se alinee con su concepto de que TODO es de usar y tirar, la creatividad, hasta las personas. Total, para esta gente nunca es suficiente, verdad?

Si has llegado hasta aquí, muchas gracias por leerme. Te dejo aquí un enlace con cositas para descargarte gratis: CARPETITA DE COSITAS

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